Descubrir que tus desgracias, esas contra las que maldices y despotricas, son las que te mantienen atada a tu propia realidad. Observar, que los problemas de otras yo, en otras realidades, son producto de sus propios contextos y decisiones, por tanto, tus desgracias, tus tristezas, tus miedos, tus enojos, tus frustraciones son tuyas y solo tuyas... para resolverlas... para llorarlas... para golpearlas y gritarles... Te hacen ser quien eres, única (único), ante el mar de posibilidades superpuestas (yuxtapuestas?) y por ello, tan sólo por ello -como si de verdad fuera tan insignificante- deberíamos amarles... Son tus propias desgracias las que evitan que te pierdas en planos espaciales y temporales, son ellas las que te ayudan a que tengas un hogar al cual regresar.
Populares
-
¿Que por qué no te puedo hablar de mí? Quisiera, pensaba que todo este tiempo lo estaba haciendo, pero tarde -como siempre, porque soy lenta...
-
Regresamos a ser multimedia: Este cuento está acompañado de canciones. Pica en los enlaces del mismo texto o si lo prefieres ve directamen...
-
Y después de superar el miedo de estar solo, el miedo más grande que hay que enfrentar es el miedo de estar acompañado... 18 de octubre 2...